Hoy volvemos a tener En primera persona a Alejandro S. y nos habla de su experiencia con una hernia de disco. Éste es el segundo artículo de los cuatro que ha tenido la generosidad de escribirnos. El primero, Mi hernia de disco y yo: el dolor llama a mi puerta, lo publicamos hace unos días. Los otros dos estarán aquí pronto.
Tras varios días con molestias intermitentes pero de cierta importancia, fui al traumatólogo. Me hizo una radiografía y un examen físico. Fue el primero que me dijo que podía tener una hernia de disco.
Después tuve que ir al neurocirujano (lo sé, da miedo hasta la palabra, pero en ningún momento intenta taladrarte el cráneo). Me dijo que efectivamente podía tenerla y me mandó hacer una prueba llamada electromiograma, o electromiografía. Cuando averigué lo que era casi no voy.
Un electromiograma es una prueba en la que te clavan unas pequeñas agujas en los músculos y hacen pasar un corriente a través de ellas para ver cómo responden. Sirve para ver si los nervios están afectados. Como en mi caso el dolor en la parte baja de la espalda las agujas me las pusieron por las piernas. Y resultó que la prueba no fue nada molesta. Me han dicho que antes sí era algo muy incómodo, pero hoy las agujas son muy finas y las corrientes muy bajas. Prefiero un gin-tonic mientras escucho música, pero no puedo decir que un electromiograma sea peor que la mayoría de cosas que ponen en la tele.
Cuando el neurocirujano vio los resultados me confirmó que las respuestas nerviosas no eran normales y que tenía algún tipo de pinzamiento.
Me mandó hacer una resonancia magnética. En esta prueba se ve todo, pero normalmente no la mandan directamente, creo que porque es más cara que las otras. No es nada molesta, simplemente te meten en una máquina bastante grande y tienes que estar quieto. No tengo ni idea de cómo funciona, pero consiguen imágenes de todo tipo de tejidos.
Y la resonancia lo confirmó, una hernia L4-L5 (entre las vértebras lumbares L4 y L5) y una pequeña protrusión (que es como un inicio de hernia... un cría de hernia según mi neurocirujano) L5-S1 (entre la lumbar L5 y la sacra S1). Hernia y pico en la parte baja de la espalda. Una faena, pero ya estaba preparado.
En relación al proceso de diagnóstico tengo que decir que realmente me ayudó tener un seguro privado porque pude hacerlo todo muy rápido. La seguridad social funciona muy bien para muchas cosas, pero todo suele llevar su tiempo. En esta fase tuve que ir a consulta cinco o seis veces y me hicieron tres pruebas distintas, pero en total no me llevó más de tres o cuatro semanas sin dejar de trabajar.
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