Ahora que la Semana Santa termina quiero dedicar un artículo a los costaleros y cómo se puede trabajar con ellos para que su espalda sufra un poco menos. Independientemente de si se siguen o no las procesiones, no creo que nadie pueda discutir el esfuerzo al que somenten sus cuerpos los costaleros al portar los pasos por localidades de media España. Si la lluvia no lo impide.
En el pasado no había una gran preocupación por la salud de los costaleros, más allá de la que tuvieran ellos mismos por los dolores que pudieran sufrir. En fechas más recientes, sin embargo, ha empezado a ser mucho más habitual que las hermandades cuenten con fisioterapeutas que les asesoren.
La labor del fisioterapeuta en estos casos comienza con la preparación. Los costaleros entrenan durante meses y es importante que en esa fase tengan una supervisión. Por un lado se trata de que alcancen un nivel de forma adecuado sin lesionarse. Y por otro, que si tienen algún tipo de problema físico previo no se vea agravado por esta actividad y puedan desarrollarla con los demás.
El fisioterapeuta también debe estar presente el día en que finalmente se sale con el paso. Aunque no todas las hermandades lo hacen, muchas hacen relevos de costaleros por lo prolongado de la salida y lo intenso del esfuerzo. En esos cambios el fisioterapeuta puede trabajar con los que terminan para que vuelvan a estar listos cuando les toque y que el descanso les recupere lo mejor posible.
Finalmente, una vez pasada la Santa Santa, el fisioterapeuta debería seguir trabajando con los costaleros para que las lesiones o molestias que tengan como consecuencia de cargar los pasos se curen sin complicaciones que les afecten en el futuro.
El trabajo que el fisioterapeuta debe hacer con el costalero es más o menos el mismo que hay que hacer con cualquier persona que cargue grandes pesos. Hay que incidir en que las posturas de carga sean ergonómicamente correctas, que la musculatura no se cargue demasiado, que se caliente antes del esfuerzo y que se recupere bien tras él...
Llevar pesos muy grandes durante mucho tiempo es un reto para la espalda y las lesiones de espalda pueden llegar a ser muy serias e inhabilitar para casi cualquier trabajo. Por ello no podemos más que celebrar que cada vez más costaleros cuenten con acceso a un fisioterapeuta que, si bien no va a hacer más ligera su carga, sí evitará, o hará menores, las consecuencias físicas negativas que pueda haber.
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